Notas elementales para un cambio

Quienes me han leído en los últimos 10 años en el sitio de CVCLAVOZ extrañarán, me parece, que ya no escriba en esa plataforma.

Consideré, con cierta distancia emocional, que era hora de un cambio. No por cambiar no más. Este espacio me otorga una libertad distinta y me abre, o me expone también, a nuevas audiencias.

Alguna vez leí que existe algo que se llama “intelectual orgánico”.

Básicamente, se puede afirmar que el intelectual orgánico es una figura formada dentro de un entorno histórico determinado por un grupo social específico con el objetivo de enriquecer y consolidar la conciencia y homogeneidad ideológica que plantea dicho sector.

Intelectual orgánico: significado del concepto, Iliana Galea, Sitio web de CincoNoticias

Como sea, me di cuenta también que se puede ser un intelectual orgánico para servir a una religión. Lo que intento explicar es que no quiero escribir solamente para defender o posicionar una causa. Quiero entender y entenderme con otras expresiones de la realidad.

Quiero escribir porque quiero, sin las necesarias limitaciones de una corrección política interna.

Varias veces intenté esto. Deseché la idea porque siempre me di de frente con el hecho de que siempre escribí para personas creyentes. He hecho por unos cincuenta años y no me atrevía a cruzar la calzada.

Entonces, mucha otra prosa, alguna cosa poética o broncas disimuladas – maquilladas – fluían por senderos secundarios. Por eso solía llamarlas palabra lateral.

Sin mayores pretensiones, porque esto no se convertirá en trending topic,

vuelvo a inaugurar un espacio propio,

sin mediaciones institucionales, a ver qué sale.

Esto me va a llevar por senderos inusuales para mi experiencia literaria. Diferentes también para quienes deseen seguirme a este lugar desde donde me han conocido antes.

Para nada, absolutamente para nada, reniego de los otros espacios donde he escrito. Al contrario.

Finalicé mi ultimo artículo en CVCLAVOZ diciendo: “No siempre fue un placer. A veces me costó mucho. Pero siempre, siempre, fue un honor…”

La invitación está abierta.

Publicado por Benjamin

Publicista, escritor. Pasajero de la luz, de la esperanza y a veces de algunas sombras...