Muy bien, gracias. Gracias por preguntar. Por acá le escribo algunas alentadoras novedades.
Me va excelente. Salvo, por supuesto algunas fustigaciones y maltratos de la política, piquetes, estallidos sociales, vidrieras rotas, neumáticos incendiados, entraderas, salideras, portonazos. Pero nada que una sopa de pollo y una buena película no puedan aliviar.
Tengo que agradecer que, pese a la contaminación del aire, que a veces supera el nivel 500, aparte del ruido de motores, niveladoras, martillos y sirenas, la cosa anda bastante bien.
De vez en cuando puedo comprar a 12 meses el último smartphone con el 54% de interés, lo cual, le confieso, me perturba un poco porque al final de los 12 meses ya estará obsoleto.
Sinceramente espero que se alegre de leer estas buenas noticias
que me mantienen con el ánimo en alto y con grandes esperanzas.
Gracias, de nuevo, por preguntar.
La paso regularmente bien, nobleza obliga. A veces nos reunimos con los amigos y comentamos que el kilo de asado vale el doble que la última vez que nos juntamos. Así que le vamos poniendo un poco de pollo y algunos cortes populares.
Sería malagradecido si no mencionara que una vez al año más o menos salgo a la costa o a las sierras y al regresar, tengo que descansar de las vacaciones y durante los once meses siguientes recuperarme del gasto.
De salud ando bastante bien. Por ahí una caries en la raíz de una muela que amerita una extracción inesperada, unos piquitos de hipertensión que se conjuran con cualquier medicamento que termine en sartan. No voy a exagerar con las dificultades de recuperar las funciones normales del intestino, pero usted sabe, una cirugía de colon no ocurre todos los días.
En fin, me va bastante bien. Hay que reconocer que a los sesenta y ocho años cuesta encontrar algún empleo que suture la escisión provocada por una pensión irrisoria; pero por ahí algunos amigos están ayudando a encontrar algo más o menos digno.
Sinceramente espero que se alegre de leer estas buenas noticias que me mantienen con el ánimo en alto y con grandes esperanzas.
Gracias, de nuevo, por preguntar.
Debéis disculpar: somos muchachas del campo. Fuera de funciones religiosas, triduos*, novenas, trabajos del campo, trillas, vendimias, fustigaciones de siervos, incestos, incendios, ahorcamientos, invasiones de ejércitos, saqueos, violaciones, pestilencias, no hemos visto nada.
Italo Calvino, El caballero inexistente, citado por Umberto Eco en Confesiones de un joven novelista
* triduos – sust. Conjunto de rezos o celebraciones religiosas que dura tres días y es propio de la iglesia católica.

Me alegra saber que no soy la única qué pasa por todas esas vicisitudes de la vida. 😊
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