Uno es el destino cierto de esta vida, singular o no. Tan cierto como los impuestos, que por estos rumbos, ya son bastante altos.
Dos almas, separadas por meridianos y paralelos inmensos, esperan en algún andén desierto el tren hacia el olvido.
Tres horas anduve por la ciudad tratando de encontrar una idea para la nota de hoy.
Cuatro esquinas son el escenario donde gentes autodesignadas y de diversa ralea emiten juicios sobre asuntos privados que no son de su incumbencia.
Cinco minutos esperé que respondiera a mi mensaje. Después, apagué el teléfono y continué con mi lectura. La vida no depende de un «visto», amigas y amigos.
Entretiempo. O intermedio…
Seis de la mañana y tengo los ojos abiertos como huevos fritos. Falta una hora y media por lo menos para que abran “Amelie”.
Siete maravillas del mundo que supongo ya conoceré en otro universo, porque en éste me andaría faltando la plata y el tiempo.
Ocho años tenía cuando Chile salió tercero en el Campeonato Mundial de Fútbol. Era invierno de 1962.
Nueve horas donde cupieron montones de sueños inconclusos, esperanzas marchitas, deseos inconfesables y pulsiones recurrentes.
Diez años hace que inauguré un exilio voluntario y me fui de Villa María. Dos años después estuve de vuelta y no sé, les aseguro, hasta cuándo.

Muy nostálgico hoy mi amigo!
Te recomiendo unos mates cuando despiertes a las 6… Los verdes son buenos compañeros cuando se está solo, y es lindo ver el amanecer mateando… Feliz semana!
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Gracias por la recomendación! Gracias por pasar por aquí 🙂
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