Enumeraciones recurrentes

Expresiones que documentan distintas instancias del hablante – imaginario o real, a estas alturas ya no interesa mucho. Imitación de los estados de la mensajería instantánea y de la red social, las pasamos a detallar como un simple ejercicio de la imaginación y fiel registro de los devaneos de un hombre en busca de sentido.

La absoluta importancia del té y las tostadas en la mañana, sea en Amélie o Santa Rita. El cubrecama de hilo que compré en Termas de Río Hondo para cubrirme las rodillas mientras trabajo en la noche en estos implacables días de frío.

La clase de teología los miércoles a la noche con Eliana vía Zoom y la asombrosa revelación de emeth y el hesed. La caminata anti estrés por el parque frente a mi casa, detrás de la estación del tren.

El progresivo desguace de los bultos de la memoria ingrata que se ponen en una bolsa de basura y se donan a los buscadores de tesoros extraños y antigüedades diversas. Las ficciones de los sueños con sus espesos argumentos y sus escenas surrealistas que se volatilizan en el instante mismo del despertar.

Las antiguas ganas de no tener más ganas que entran en ruta de colisión con las ganas de tener ganas que a veces emergen, especialmente a la medianoche.

La loca búsqueda del Santo Grial de la paz – loca porque si existiera sería un solo Grial y ya estaría secuestrado por algún viajero o alguna viajera que tuvo la fortuna o la viveza de llegar antes.

La cámara fotográfica Canon Rebel EOS 6i. El caloventor para abrigar un poco la pieza. El pago de la factura del gas. Las seis tacitas de café de cerámica blanca que se pueden poner en el microondas.

Los inciensos y sahumerios de Nag Champa que aportan un interés estético a la habitación. El colador de aluminio que resuelve los profundos problemas que se suscitan al cocer unas manzanas y unos tallarines.

La soledad asistida, los lunes en blanco, los viernes de Zoom, el puré de calabaza, la noche recostada al lado derecho, la marea de la duda, El nombre de la rosa de Eco (otra vez!), la eterna libreta con hojas marfil para ordenar el tumulto de la mente, y un nuevo proyecto de Centro de Estudios.

Publicado por Benjamin

Publicista, escritor. Pasajero de la luz, de la esperanza y a veces de algunas sombras...