Poemas en WordPerfect

No conocía las computadoras personales. Era hijo del papel y la lapicera. Arrancaba languideces de mi cabeza vagabunda en los viajes en Pullman entre Villa Alemana y Santiago. En los momentos de intensidad “visionaria” me salían proyectos, enseñanzas, imaginaciones del poder mundial del evangelio que el gringo nos había traído desde sus bucólicas praderas. EnSigue leyendo «Poemas en WordPerfect»